Consta en un manuscrito del siglo XVII. No sabemos a quién va dirigida.
ES LA MUGER UNA ENIGMA
QUE EL QUE MÁS LA CONSIDERA,
LA ADIVINA, NO LA ACIERTA.
[Sin fecha].
Después que os fuisteis de aquí me hallé desconsolada y sola de todo lo que es compañía, porque quedé entre dos mozas que me dieron de comer, las cuales para el cuerpo no son alivio, pues ni se debe hablar con ellas porque "non omnes capiunt hoc verbum" ["no todos entienden la palabra"], ni lo son para el espíritu, porque según son materiales, no le tienen.
Atribuléme con una soledad tan grande, sin saber de qué me espanto; porque si la tenía de mi marido, parecióme fuera de propósito tenerla agora desta suerte más que en estos días, pues ha cuatro que está ausente.




