Dirige Luisa Sigea esta carta a Honorato Juan Tristull (1507-1566), discípulo de Luis Vives y preceptor de Felipe II, primero, y luego de su hijo el Príncipe Carlos de Austria (1545-1568), que falleció tempranamente.
La carta, según Odette Sauvage, es posterior al falecimiento de la reina doña María de Hungría (1558) : "tras la muerte de aquélla"; y al 22 de febrero de 1560, momento en que se hizo la Jura a las Cortes, en Toledo, del Príncipe Carlos, como heredero de España: "preceptor del Príncipe heredero de España"; "el feliz monarca futuro de todos".
Alfonso García Matamoros señaló que Honorato Juan fue el introductor en la corte del latín y el griego, y Gaspar Gil Polo, en la “Diana Enamorada”, Libro III, en el "Canto de Turia" (vv. 57-64) hizo una alabanza de él en estos términos:
"Cuyo saber altísimo heredando
el Honorato Juan subirá tanto,
que a un alto rey las letras enseñando,
dará a las sacras Musas grande espanto;
parésceme que ya le está adornando
el obispal cayado y sacro manto:
¡ojalá un mayoral tan excelente
sus greyes e mis campos apaciente!".