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martes, 26 de julio de 2022

"LUISA SIGEA TOLEDANA", por FERNANDO ALLUÉ Y MORER

Artículo aparecido en "Ayer y Hoy", 38 (noviembre-diciembre de 1953), pp. 2-3.

(De la Real Academia de Bellas Artes y Ciencias Históricas de Toledo).


[pág. 2 →] Qué inmenso, qué universal prestigio rodeó en su tiempo a las dos hermanas Sigea, Luisa y Angela. De ellas guarda la Biblioteca del Hospital de Santa Cruz de Mendoza, de Toledo, sendos retratos, con esta precisa —y preciosa— indicación al pie: «Toletana». Mas ello es pintar como querer, pues los óleos, que aspiran a tener sentido iconográfico, pertenecen a buen seguro al siglo XVIII y por tanto elaborados muchísimo tiempo después de la muerte de ambas.

¡Qué universal prestigio! Constituyen realce vivo, latente, de lo docto, de todo aquello que se calificó muy exactamente con la palabra humanismo. Se trata de dos preclaras humanistas, de dos féminas «didácticas», como lo fueron también otras, magníficas, de aquella época admirable del Renacimiento español, glorias áureas del siglo XVI : Beatriz Galindo y Oliva Sabuco de Nantes.

Es de Luisa, mas no de Angela, de quien ha quedado relevante memoria. Y así puede permitirse exclamar con asombro, viviente todavía la primera, Alfonso Fernández de Madrid, en su libro «De la antigüedad y nobleza de la ciudad de Palencia»: «Sobre todas parece cosa monstruosa y que se debe contar por cosa de prodigio en este tiempo. Esta es una dueña llamada Luisa Sigea que al presente [1556] vive en Burgos» (1). Y, en versos latinos, el dominico portugués Andrés Resendio, preceptor que fue, en los alcázares lusitanos, de próximos deudos del rey Juan III, en una epístola a María de Portugal —la que sería más tarde primera esposa de nuestro Felipe II (2)—, dibujar estos extremosos ditirambos:

Altera Sygaea est, virgo admirabilis, unam
quam natura potens ideo produxit, ut esset
faemina, quae maribus vitam opprobrare supinam
posset, et ignavos magno adfecisse rubore.
(3)

¡Altísimo prestigio humanístico el de esta doncella, que perdurará aún incólume en el siglo siguiente! Compruébase ello bien mediante el fehaciente testimonio de Nicolás Antonio, quien en su «Bibliotheca Hispana» conságrala más de tres columnas, con noticias biobibliográíicas entusiastas (4); casi tanto espacio como el dedicado por él al «Monstruo de la Naturaleza», Lope de Vega, y desde luego muchísimo más que, por ejemplo, al gran precursor del teatro español Lope de Rueda, a quien apenas ofrece unas vagas e inexpresivas líneas de mención.

Hay también en la segunda mitad del siglo XVI, otra prueba evidente de la impresionante gloria de Luisa Sigea. El toledano.Gregorio Hernández de Velasco, en una traducción a nuestro idioma del libro latino «De partu Virginis»(5), del italiano Jacobo Sannazaro (el inmortal poeta de «La Arcadia», que tan decisiva influencia había de ejercer en todas las literaturas románicas), inserta cierto «Catálogo de algunos claros varones de Toledo, en octavas», en que celebra —según Pisa- la «honrada memoria de algunas personas señaladas que florecieron en esta ciudad y algunos otros poetas españoles de su tiempo que fue bien cercano al presente [1605]» (6). A la Sigea ofrenda Hernández de Velasco esta octava, en italiano de la propia cosecha:

Ecco insu il scoglio inclita Sigea,
dei biondo Apolo e dulce pegno,
cristiana Cintia, casta Citerea,
del alme Aonie dal tempio degno:
questa è ch'il mondo non che Hesperia vea,
questa è incui sola e più ch'humano ingegno
fe il largo ciel' l'estremo di sua possa,
non vide il sol tal spirto in carne e ossa.
[Cfr. nuestra entrada en este blog: "Octava de Gregorio Fernández de Velasco".]

viernes, 23 de septiembre de 2016

BIOGRAFÍA. 08. LA FAMILIA DE DIEGO SIGEO.

FRANCISCA DE VELASCO,  SU ESPOSA.-

Casó Diego Sigeo con Francisca de Velasco, natural de Tarancón, en 1.510[1].

La familia Velasco, estuvo muy vinculada a Tarancón y a la Orden de Santiago, como así muestran las “Relaciones topográficas de Felipe II del Obispado de Cuenca”, que detallan que hubo un «Juan de Velasco, prior perpetuo de Uclés (de 1.472 a 1.492, en tiempos del maestre don Rodrigo Manrique y de Don Alonso de Cárdenas, en el reinado de Isabel la Católica, y cuya estatua yaciente todavía podemos contemplar en Uclés)[2], hombre de particular valor y opinión, y en su tiempo, con cien escuderos que tenía, resistía a Lope Vázquez de Acuña, y a otros tiranos que a la sazón había» o un «Comendador de Zarza de Tajo, que a la sazón era encomienda, llamado Velasco, natural de Tarancón, que fue hombre principal». Este prior fue tío de Francisca de Velasco

Que la familia de Francisca de Velasco era una noble familia arraigada en nuestra ciudad, se dejó documentado claramente por escrito, con fecha 5 de noviembre de 1.621, en que Álvaro Noguerol dijo que «en quanto su padre de la dicha Doña Luisa Sijea de Velasco desciende de un caballero francés, mui noble; y por parte de madre, de los Velascos de esta tierra, donde a avido caballeros de ábito y religiosos de ábito, donde muchos se honran de tomar su apellido, por ser linaje tan calificado».[3]

martes, 20 de septiembre de 2016

BIOGRAFÍA. 05. EL LUGAR DE NACIMIENTO DE DIEGO SIGEO, SU PADRE.

¿Quién era este Diego Sigeo, que algunos lo tienen por oriundo de Francia y otros por toledano...?

Lo más veraz que podemos testimoniar es que fue un humanista de reconocido prestigio, trabajando para doña María de Padilla la Comunera, y que huído de España junto a ella a tierras portuguesas, se convirtió en maestro de hijos de reyes en la corte portuguesa.

Nada más (ni menos) podemos afirmar, con contundencia, sobre él.

Fijemonos en lo que nos refieren de él sus contemporáneos:

①Alonso Fernández de Madrid (1561)[1], nos indicaba que Diego Sigeo era francés:

«cuyo padre, françés de naçión, casó en Toledo, y con esta hija que allí le naçió se fue a Portugal y la pusso en Palacio, en servicio de la Prinçesa Doña María, hija del rey Don Manuel y de la Infanta de Castilla Doña Leonor».

lunes, 9 de noviembre de 2015

ALONSO FERNÁNDEZ DE MADRID. REFERENCIA A LUISA SIGEA.

Alonso Fernández de Madrid (1474?-1559), arcediano de Alcor, y contemporáneo directo de Luisa Sigea de Velasco, hace referencia a ésta en su manuscrito "De la antigüedad y nobleza de la ciudad de Palencia, de sus fundaciones y destrucciones en veces diversas y de su insigne iglesia; cosas notables que en ella hay; con los nombres de los prelados que en ella han presidido y concurrencias señaladas en tiempo de cada uno" (Palencia: 1.561, fols. 463 y 464).

Luego reprodujeron esta alabanza:

  • Antonio, Nicolás. "Biblioteca hispana nova sive hispanorum scriptorum qui ab anno MD ad MDCLXXXIV floruere notitia" (Tomo II. Madrid: Viuda y herederos de Joaquín Ibarra, 1.788, pág. 72).

  • Cerdá y Rico, Francisco. Clarorum hispanorum opuscila selecta et rariora tum latina, tum hispana. Madrid: Antonio de Sancha, 1781, pag. XXXV y XXXVI.
  • Silvestre Ribeiro, José. Luiza Sigea. Breves apontamentos historico-litterarios. Memoria apresentada á Academia Real das Sciencias de Lisboa, pelo socio effectivo José Silvestre Ribeiro. Lisboa: Typographia da Academia, 1.880, pág. 24.
  • Serrano y Sanz, Manuel. Biblioteca de Autores Españoles. Apuntes para una Biblioteca de escritoras españolas. Desde el año 1.401 al 1.833. Vol II. Madrid: Revista de Archivos, Bibliotecas y Museos, 1.905, pág. 397.
  • ____ .- Antología de poetisas líricas. Tomo I. Madrid: Revista de Archivos, Bibliotecas y Museos, 1915, pp. 19-20.
  • Prieto Corbalán, María R.. Epistolario Latino. Luisa Sigea. Madrid: Akal, 2007, pp. 37-38.
  • Amores Pérez, Raúl. "Biografía de Luisa Sigea Toledana. Una taranconera del siglo XVI en la corte portuguesa y española", in Seminario de Estudios Medievales y Renacentistas (SEMYR). Pérez Priego, M. A. (coord.). Melchor Cano y Luisa Sigea. Dos figuras del Renacimiento español. Tarancón: Ayuntamiento /Centro Asociado de la UNED, 2008, pp. 212-213.
  • viernes, 24 de abril de 2015

    NICOLÁS ANTONIO. REFERENCIA A LUISA SIGEA DE VELASCO Y DIEGO SIGEO.

    Nicolás Antonio (1.617-1.684) en su "Biblioteca hispana nova sive hispanorum scriptorum qui ab anno MD ad MDCLXXXIV floruere notitia" (Tomo II. Madrid: Viuda y herederos de Joaquín Ibarra, 1.788, pág. 71 y 72), realiza una entrada sobre Luisa Sigea de Velasco, que transcribimos:




    LUISIA SIGAEA, Toletana, patre nata est in ea urbe Didaco Sigaeo, de quo Joannes Vasaeus in Chronici rerum memorabilium Hispaniae [Salamanca: Ioannes Iunta, 1.552], cap. ix., verba faciens, de adhuc vivo ita ait : "Multum debet huic viro Lusitania, quippe qui vel primus, vel certe ex primis litteras humaniores Lusitaniae invexit, postea illustrissimi Brigantiae ducis et fratrum ipsius praeceptor, nuc tandem in Regiam familiam cooptatus est, et a Rege studiorum amantissimo (Ionnem III. intellige) docendis aulae Regiae pueris nobilibus praefectus. Filia vera Aloysia Sygaea in familia est serenissimae dominae Mariae Principis primariae, quae et ipsa inter eruditas huius aevi recenseri merito potest".
    Qualis autem haec fuerit ab eodem Vasaeo excipias potius quam a me velim: " dabit Hispania Aloisiam Sygaeam, virginem Toletanam, sed in aula Lusitana per multos iam annos educatam, quinque linguarum adeo peritam, ut non immerito Paulus Tertius, Pontifex Maximus, litteras illius ad se scriptas Latine, Graece, Hebraice, Syriace atque Arabice, laudibus pariter ac faustis comprecationibus sit prosequutus, admiratus tam multiplicem ingenii fructum, et donum multiplicis linguarum scientiae in viris quoque rarum, nedum in foeminis; sic enim sonant verba diplomatis.
    Ipsa Sigaea in quadam epistola ad Philippum II. Regem, Toletanam se esse patria confirmat, e Gallis tamen oriundam, nutritamque apud Lusitanos. Graeca, Hebraea, praeter Latinam, et Arabica linguis a patre et aliis praeceptoribus eruditam ibidem ait admissam se in aula Lusitana apud Mariam Portugalliae Infantem, eiusque prasceptoris munere non infililiciter usam. Quo tempore magnifici huius elogii celebritatem ab Andrea Resendio, viro clarissimo, promeruit in "Epistola ad eamdem Mariam Principem" [Resende, André de (Lucius Andreas).- Antiquitatum Lusitaniae et de municipia Eborensi libri V. Orationes item, epistolae historicae et peomata omnia etc. Nunc primum ... Coloniae Agrippinae: Officina Birckmannica., 1.600, II, pág. 80.], qui, postquam ex aulicis feminis Vasiam quamdam doctrinae quoque nomine laudasset, ita de nostra ait:
    “Altera Sygaea est, virgo admirabilis, unam
    Quam natura parens ideo produxit, ut esset
    Femina, quae maribus vitam opprobrare supinam
    Posset, et ignavos magno adfecisse rubore.
    Nam quum septenae vix dum trieteridis annos
    Computet, indefessa dies noctesque latinas
    Volvere non cessat chartas, non cessat Achaeas,
    Moseaque ac Solymos rimatur sedula vates;
    Quin per Achemenios scopulos, Arabumque salebras
    Currit inoffense, linguarum quinque perita.
    [Quum nihil interea qui se profiterier audent
    Esse sophos, pudeat saltern nescire Latine]».


    Audis a viro summae fidei uno supra viginti annis tantum natam adeo excelluisse in tot linguarum cognitione Sigaeam. Nupsit ea post aliquod tempus Alphonso a Cuevas, Burgensi civi, nec abjectae quidem fortis, nec obscuri sanguinis viro, qui eam in hac urbem asportavit, ubi, cum serenissima Hungariae Regina, casu nescio quo, illam vidisset, benevoleque alloquutaesset, non solum ea a studiis, sed et marito a secretis uti voluit; quae omnia totidem fere verbis ipsa refert ad Regem scribens. Immature ea obiit, quod ex inscriptione, tumulo a marito affix, claxet:


    D. O. M. [Deo Optimo Maximo]
    LOISIAE SIGAEAE FOEMINAE
    INCOMPARABILI
    CUJUS PUDICITIA CUM ERUDITIONE
    LINGUARUM
    QUAE IN EA AD MIRACULUM
    USQUE FUIT
    EX AEQUO CERTABAT.
    FRANCISCUS CUEVAS MOERBNTISS.
    CONJUGI B. M. P.[Bene merenti posuit.]
    VALE BEATA ANIMULA CONJUGI
    DUM VIVET
    PERPETUAE LACHRYMAE.


    Verum ex quodm carmine, quod Ioannes Merulus, nobilis Toletanus, in laudem eiusdem confecit, de die obitus illius constat, ad cuius finem sic ille annotavit: "Loisiae Sigaeae, Toletanae, sui saeculi Minerva. To-

    LUISA SIGEA, toledana, en esta ciudad es nacida como su padre Diego Sigeo, del que Juan Vaseo escribió en Chronici rerum memorabilium Hispaniae [Salamanca: Ioannes Iunta, 1.552], cap. ix., con estas palabras, que hasta ahora no he oído decir de nadie que esté vivo: " Mucho debe a este varón Portugal, pues fue el primero, o de los primeros, que trajo a Portugal las letras de las humanidades; después, del Ilustrísimo Duque de Bragança y de sus hermanos fue preceptor, y recibido en la casa real, enseñando al Rey, fue también preceptor para enseñar a los nobles de palacio en el Aula Regia. La hija Luisa Sigea estuvo en casa de la serenísima princesa doña María, quien también podía ser contada entre los eruditos del siglo".
    Y sobre qué clase de mujer fue ésta, quiero exponerlo mejor a través de las palabras de Vaseo que por las mías: "ha dado España a Luisa Sigea, virgen Toledana, aunque en el palacio de Portugal durante muchos años educada, tan erudita en cinco lenguas, que con razón el papa Pablo III, por una carta que ella le escribió en las lenguas latina, griega, hebraica, siriaca y arábica, la alabó mucho y dio mil bendiciones, admirado de tan vario y diverso don de tantas lenguas, junto de su ingenio, que pocas veces se halla en varones, cuanto más en mujeres (que estas palabras están en la Bula)."
    Esta Sigea en una carta que envió a Felipe II confirma que su patria es toledana, también que es oriunda de Francia, y criada entre los lusitanos. Erudita en las lenguas lengua griega, hebrea, latina, y arábica, aprendidas a través de su padre y otros preceptores, por eso mismo fue admitida en el Aula Regia Lusitana junto a la infanta María de Portugal, de cuyos preceptores fue gratificada felizmente con su uso. De aquel tiempo, a causa de su reputación, magníficos elogios de Andrés de Resende, clarísimo varón, se granjeó en su "Epistola ad D. Emmanuelis P. F. invicti filiam, D. Joannis III P. F. invicti sororem, Mariam, Principem eruditissimam" [vv. 58 a 67], el cual después de que, entre las mujeres aúlicas, alabara también su sutileza propiamente, por razón de sus conocimientos, así de nuestra Luisa dijo:

    “Otra es la Sigea, una doncella admirable, a la que la poderosa naturaleza elevó entre las demás para que fuese la mujer que pudiera reprochar a los varones su vida negligente y hacer ruborizar a los ignorantes ociosos. Pues contando apenas tres veces siete años (esto es, 21 años), escribía, sin cansarse, de día y de noche, y leía códices latinos, aqueos, mosaicos, y diligente estudiaba a fondo a los poetas de Jerusalén, y además por los escollos aquemenios (siriacos) y las asperezas árabes, avanza sin recelo, siendo perita en las cinco lenguas,
    [en tanto que, aquellos que se atreven a declararse que son sabios, no sienten pudor, siquiera, de no saber latín”]
    .

    Has oído de un hombre de suma fe, que Sigea, antes de haber cumplido los veinte años, de tal manera sobresalía en el conocimiento de tantos idiomas. Casó ésta después de un tiempo, con Alfonso de Cuevas, de la ciudad de Burgos, no humilde sino de (familia) rica, varón de no oscura sangre, quien la trajo a esta ciudad, donde con la Serenísima Reina de Hungría, no conozco el caso, ella se vio, y fue benevolentemente tratada durante la conversación, no sólo para los estudios de ésta, sino que quiso para su marido el cargo de Secretario; todo lo cual casi con el mismo número de palabras ella refiere a la Reina escribiéndole (una carta). Falleció tempranamente, lo cual la inscripción evidencia, siendo grabada por su marido:

    En el nombre de Dios Todopoderoso.
    A Luisa Sigea, mujer
    incomparable,
    cuya honestidad, con la erudición
    de las lenguas
    en las que llegó a ser portentosa,
    pudo igualarse.
    Francisco Cuevas, su afligidísimo
    esposo. Fue digna de Mayor Dicha.
    Adiós, feliz almita para tu cónyuge,
    quien mientras viva
    derramará perpetuas lágrimas.

    Y también, en un poema, que Juan Merulo, noble toledano, en alabanza de ella hizo, consta el día de su óbito, en cuyo final aquél anotó: "Luisa Sigea, Toledana, la Minerva de su siglo. En To-



    -letum nascentem excepit, Lusitania honores et divitias dedit, Burgi maritum unicumque filiam, et pro dolor ante diem sepulcrum anno salutus MDLX. Octobris, die XIII".

    Patrem Didacum Sigaeum obiisse in Portugalliae oppido Torresnovas, ibique in coenobio Carmelitarum iacere, cum hac epigraphe "Aqui jas Diego Sigeo", retulit nobis eiusdem oppidi civis, rev. pater Fr. Emmanuel a Resurrectione, Augustinianus Excalcetus, dum in urbe Roma Lusitanae provinciae suae procurator ageret. Quo cum parente sepeleri se ipsa voluit in confecto ibidem loci, dum ibi moraretur, priusquam in Castellam sese tranferret, publico ultimae voluntatis coram Constantino Mendez de Gouvea, notario eiusdem oppidi de Torresnovas expressae documento, quod se vidisse idem pater Emmanuel affirmabat.

    Angela Sigaea nostrae Aloisiae fuit soror germana, Graece Latineque et ipsa pro aetate et sexu non mediocriter erudita, in musica autem arte sic excellens ut cum praestantissimis eius professoribus (inquit Vaseus) contendere posset.

    Huius doctissimae et admirabilis feminae "Epistolas Latinas XXXIII" ad diversos directas, penes me habeo, quas mihi ante aliquot annos communicavit D. Josephus Pellicerius, amicus meus, Regius historicus, ex manuscripto codice D. Josephi a Ronquillo, qui, quantumvis alias vir nobilis, de avito Sigaeae sanguine iure gloriatur. Epistolam illam ad Paulum III. Papam, quinque linguis scriptam, non vidimus. Reliquae vero, quae apud nos sunt, locum forsan habebunt in appendiculo huius "Bibliothecae".

    "Dialogum de differentia vitae rusticae et urbanae" scripsisse quoque illam notum habemus ex quodam insigni testimonio Alphonsi [Fernández] Matritensis, archidiaconi de Alcor in Palentina ecclesia, magnae quidem existimationis fideique scriptoris, ex Historia eiusdem Palentinae urbis ["De la antigüedad y nobleza de la ciudad de Palencia, de sus fundaciones y destrucciones en veces diversas y de su insigne iglesia; cosas notables que en ella hay; con los nombres de los prelados que en ella han presidido y concurrencias señaladas en tiempo de cada uno. Palencia: 1.561], totidem Hispanis verbis, ne quid finxisse in eruditissimae feminae laudem videri possim: “sobre todas parece cosa monstruosa, y que se debe contar por cosa de prodigio en este tiempo. Esta es una dueña llamada Luisa Sigea, que al presente vive en Burgos, cuyo padre, francés de nación, casó en Toledo, y con esta hija que allí le nació, se fue a Portugal y la puso en Palacio, en servicio de la Princesa Doña María, hija del rey Don Manuel y de la Infanta de Castilla Doña Leonor. A esta Sigea enseñó su padre algunas letras, y ella después en Palacio se dio tanto a ellas, que se hizo muy docta en Filosofía y Oratoria y Poesía, y principalmente en las lenguas latina, griega, hebrea y caldea, en las quales tan fácilmente habla y escribe como la nuestra castellana. Por lo qual, según ella misma escribe, es conocida en la mayor parte de Europa. Y aun con todo esso no creyera yo la fama, que suele a vezes engrandecer las cosas, si no viniera a mis manos un libro que compuso, y no de molde, sino de su mano, según me dixeron, en el qual en forma de diálogo entre dos damas, se trata elegantemente la diferencia que hay entre la vida cortesana del palacio y la solitaria de la aldea y campo. Dispútase la materia por ambas partes con gran copia de razones y autoridades de filósofos morales. Lo que tengo aquí en mucho es, que aunque esta señora en este libro no pusiera nada de su casa, sino buscar para su propósito sentencias tan nobles de Platón, Aristóteles, Xenofonte, Plutarco, y otros muchos autores griegos, y ponerlas a la letra enteras en su propria lengua y caracteres griegos, y trasladarlas luego letra por letra en latín, y juntamente las autoridades de Profetas y Psalterio y Salomón, escritas en lengua y caracteres hebreos, y trasladadas en latín, digo que aun quando más no hiciera había hecho mucho. Quanto más que en lo que escribió de suyo mostró gran erudición en Filosofía e Historia, con harta elegancia en latín y gentil vena en los versos. Esta señora casó después en Burgos muy honradamente, donde vive con su marido este año de MDLXI [debe ser un error, entendiendo que sería 1.556, pues en 1561 Luisa estaba muerta], y las cargas del matrimonio no la impiden el noble exercicio de las Letras.” Haec Alphonsus Matritensis.


    "Poetica" eius quaedam asservabantur in Bibliotheca Olivariensi.

    "Sintram", certe poematium, sic ab oppido Portugalliae dictum, Mariaeque Infanti nuncupatum, eadem olim ad Paulum III. Papam cum una ex epistolis proxime laudatis remisit, eo quodaudivisset (ut verbis eiusdem epistolae dicam) numeris potius quam oratione sointa eum delectari. Alia nos latent».

    ledo nacida, la corte lusitana honores y riquezas le dio. Su marido burgalés y única hija, en el sufrimiento del día de su entierro. Año 1560, 13 de octubre".

    Su padre Diego Sigeo falleció en Portugal, en Torresnovas, y allí en el convento de los carmelitas yace, con este epígrafe: "Aquí yace Diego Sigeo", tal y como nos dijo un vecino de esta localidad, el rev. padre fray Emmanuel de la Resurección, Agustino descalzo, estando en Roma, como procurador de su provincia lusitana. Con su padre quiso ésta ser enterrada, en aquél lugar también, donde ella vivía, antes de que a Castilla fuera trasladada, tal y como consta en documento de sus públicas últimas voluntades, redactadas en presencia de Constantino Méndez de Gouvea, notario de la ciudad de Torresnovas, que afirma este mismo padre Emmanuel haber visto.
    Ángela Sigea, fue hermana de nuestra Luisa, y en lengua griega y latina, y por su edad y sexo, por eso mismo, no mediocre sino erudita, también en el arte de la música, tan excelente que podía contender eficadísimamente con sus profesores (dice Vaseo).

    De esta doctísima y admirable mujer, hay unas "Epístolas latinas, XXXIII", dirigidas a diversos destinatarios, que tengo en mis manos, las cuales hace algunos años me comunicó D. José Pellicer, amigo mío, Cronista Real, de un códice manuscrito de D. José de Ronquillo, hombre noble, quien estaba emparentado en grado de nieto con Sigea. La carta que mandó al Papa Paulo III, escrita en cinco lenguas, no la vemos. De las que restan, que junto a nosotros están, quién sabe si tendrán un hueco en un Apéndice de esta "Bibliotheca Nova".

    De un "Diálogo de la diferencia entre la vida rústica y urbana", que escribió también, tenemos conocimiento, no sólo por el insigne testimonio de Alfonso [Fernández] de Madrid, archidiácono de Alcor en la iglesia de Palencia, de gran reputación y fidelidad en sus escritos, quien en su "Historia" de su ciudad de Palencia ["De la antigüedad y nobleza de la ciudad de Palencia, de sus fundaciones y destrucciones en veces diversas y de su insigne iglesia; cosas notables que en ella hay; con los nombres de los prelados que en ella han presidido y concurrencias señaladas en tiempo de cada uno. Palencia: 1.561], escrita en castellano, no se inventó una alabanza de esta eruditísima mujer, pues lo pude ver: “sobre todas parece cosa monstruosa, y que se debe contar por cosa de prodigio en este tiempo. Esta es una dueña llamada Luisa Sigea, que al presente vive en Burgos, cuyo padre, francés de nación, casó en Toledo, y con esta hija que allí le nació, se fue a Portugal y la puso en Palacio, en servicio de la Princesa Doña María, hija del rey Don Manuel y de la Infanta de Castilla Doña Leonor. A esta Sigea enseñó su padre algunas letras, y ella después en Palacio se dio tanto a ellas, que se hizo muy docta en Filosofía y Oratoria y Poesía, y principalmente en las lenguas latina, griega, hebrea y caldea, en las quales tan fácilmente habla y escribe como la nuestra castellana. Por lo qual, según ella misma escribe, es conocida en la mayor parte de Europa. Y aun con todo esso no creyera yo la fama, que suele a vezes engrandecer las cosas, si no viniera a mis manos un libro que compuso, y no de molde, sino de su mano, según me dixeron, en el qual en forma de diálogo entre dos damas, se trata elegantemente la diferencia que hay entre la vida cortesana del palacio y la solitaria de la aldea y campo. Dispútase la materia por ambas partes con gran copia de razones y autoridades de filósofos morales. Lo que tengo aquí en mucho es, que aunque esta señora en este libro no pusiera nada de su casa, sino buscar para su propósito sentencias tan nobles de Platón, Aristóteles, Xenofonte, Plutarco, y otros muchos autores griegos, y ponerlas a la letra enteras en su propria lengua y caracteres griegos, y trasladarlas luego letra por letra en latín, y juntamente las autoridades de Profetas y Psalterio y Salomón, escritas en lengua y caracteres hebreos, y trasladadas en latín, digo que aun quando más no hiciera había hecho mucho. Quanto más que en lo que escribió de suyo mostró gran erudición en Filosofía e Historia, con harta elegancia en latín y gentil vena en los versos. Esta señora casó después en Burgos muy honradamente, donde vive con su marido este año de MDLXI [debe ser un error, entendiendo que sería 1.556, pues en 1561 Luisa estaba muerta], y las cargas del matrimonio no la impiden el noble exercicio de las Letras.” Esto es lo que dice Alfonso de Madrid.

    Su "Poética", está custodiada en la Biblioteca Olivariensi.

    "Sintra" es un poema, llamado así por una localidad de Portugal, dedicado a la Infanta María, y en otro tiempo enviado al Papa Paulo III con una de las cartas anteriormente alabadas, quien cuando la leyó (me refiero a las palabras de la carta) dijo que "encontró una enorme satisfacción en los versos, tanto más por no estar sujetos a ritmo". Otras cosas nos son desconocidas.