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miércoles, 26 de abril de 2017

LUISA SIGEA DE TARANCÓN Y LA INFANTA DOÑA MARÍA DE PORTUGAL: “AMICITIA” ENTRE DESIGUALES, APRENDIZAJE EN COMÚN.

ESTE ARTÍCULO SE ESCRIBIÓ aprovechando el acto de donación e incorporación bibliográfica que se nos hizo al municipio de Tarancón, referida a la vida y obra de Luisa Sigea de Velasco (a la cual añadimos siempre el demónimo “de Tarancón”, para que sea más ajustada su filiación de natividad, dada la confusión que el correr de los siglos ha creado con el rótulo de “toledana”), por parte de D. Antonio Escamilla Cid.

Fue publicado por el Ayuntamiento de Tarancón en un breve tomo titulado "Catálogo. Obras de Luisa Sigea de Velasco", en el que el Archivero Bibliotecario de la localidad,

miércoles, 21 de septiembre de 2016

BIOGRAFÍA. 07. DIEGO SIGEO, DE MAESTRO DE Dª MARÍA DE PACHECO A MAESTRO DE LA CASA DE BRAGANÇA Y LOS "MOÇOS-FIDALGOS" DE LA CORTE DE JUAN III DE PORTUGAL.

Terminados sus estudios universitarios en Alcalá de Henares Diego Sigeo casará con la taranconera Francisca de Velasco, dejándosenos constancia de que pasó al servicio de doña María de Padilla en la ciudad de Toledo, a la que unió su destino, hasta la muerte de ésta. Esto debió de ocurrir no antes de 1518, fecha en la que el matrimonio Padilla se estableció en esta ciudad, al suceder Juan de Padilla a su padre en el cargo de Capitán de Gentes de Armas.

María Pacheco y Mendoza, o María de Padilla (1497-1531), fue una de las damas más importantes del reino, pues no en vano su padre era el primer virrey de Granada y su madre la hermana del marqués de Villena.

Fruto —directa o indirectamente— de su participación en la revuelta de las Comunidades o Comuneros, encabezada como sabemos por Juan López de Padilla (1.480-1.521), ya que Sigeo estuvo siempre al servicio de la esposa del líder rebelde, doña María de Pacheco, Diego Sigeo tuvo que huir de España, sin su familia, acompañando a su señora a un duro destierro que ya nunca más tuvo retorno. En efecto, ambos dos, tras ser ejecutado el esposo de doña María, el 24 de abril de 1.521, y tras actuar como cabecilla ella misma durante un año al frente de los sublevados en Toledo[1], al claudicar la ciudad el 3 de febrero de 1.522, tuvieron que fugarse en dirección a Escalona,  buscando el amparo y protección del tío de doña María, el marqués de Villena, quien no la acogió, por lo que se encaminaron a La Puebla de Montalbán, donde se hallaba su otro tío don Alonso, hermano del Marqués de Villena, el cual les preparó su salida definitiva hacia Portugal.[2]